CENTRO SOCIO-CULTURAL . PALMA.
El punto de partida era un edificio en ruinas de planta muy larga y estrecha; Un volumen sencillo con cubierta inclinada situado en un entorno rural, en el extrarradio de la ciudad.
Se mantuvieron sólo los muros perimetrales de carga y la disposición y dimensiones de las ventanas en fachada principal.
La clave de la nueva distribución fue la situación de un núcleo nuevo de comunicaciones vertical, un espacio de doble altura con entrada de luz cenital como vestíbulo y distribuidor que divide las dos plantas en salas y aulas con dimensiones y flexibilidad de usos para el funcionamiento del centro con espacios multiusos.
Esta intervención fue finalista de los Premios de Arquitectura 2006 del Colegio de Arquitectos, para actuaciones en edificios existentes.